8 ideas para ser más feliz y eficiente

Basado en el brillante post de Eric Barker: "Cómo parar de leer y empezar a hacer" (How to stop reading and start doing).

Cada vez hay más gente interesada en conocer y aplicar técnicas de crecimiento personal que les ayuden a convertirse en personas más felices y eficientes pero... ¿por dónde empezar? ¿qué primer paso dar para poder encajar todas estas prácticas en nuestro día a día?

Incorporar algunas de estas técnicas puede ser algo tan sencillo como hacerte con un cuaderno.

Aprendes mejor cuando escribes las cosas y estás más predispuesto a continuar y a profundizar en ello

Muchas personas piensan: “Yo no necesito escribir las cosas. Con leerlas me basta.” 

Esto NO es así.

Las investigaciones han demostrado que el cerebro ve y aprende de manera diferente al escribir, que al leer, hablar o pensar. Escribir te obliga a organizar y aclarar tus pensamientos.

Y ahora es cuando surge la siguiente pregunta: ¿Qué debería escribir en ese cuaderno...?

 

1. Anota aquello que más deseas

Las personas que dedican tiempo a anticipar y pensar en experiencias divertidas que han tenido o planear tener, suelen ser más felices.

Extraído del libro “Happiness Advantage”, de Shawn Achor: “Un estudio demostró que las personas, con el mero hecho de pensar en ver su película favorita, elevaban sus niveles de endorfina un 27%. Si ahora no tienes tiempo para irte de vacaciones o salir con los amigos, ponte una fecha en el calendario. Aunque sea dentro de un mes o de un año. Así cuando necesites una inyección de felicidad, siempre podrás pensar en ello.”

Al menos una vez al mes dedica unos minutos a hacer planes, de esos que hacen mucha ilusión. Anótalos y cuando necesites un empujón, echa un ojo a las cosas increíbles que están por llegar.

2. Escribe sobre tus progresos

¿Te gustaría conocer tus fortalezas y debilidades? Anota algunos pronósticos sobre cosas que pueden ocurrir en tu futuro próximo y compara después con lo que de verdad consigas. Es una manera perfecta de constatar tus habilidades y descubrir tus debilidades. Y con un poco de práctica, ver si estás mejorando.

El experto en gestión y administración Peter Drucker afirma: “La única manera de descubrir tus fortalezas es a través de un análisis de ida y vuelta. Cada vez que tomes una decición clave o lleves a cabo una acción importante, anota lo que esperas que ocurra. 9 o 12 meses más tarde, compara los resultados con tus expectativas. Trata de encontrar patrones en lo que estás viendo: ¿qué resultados sueles encontrar? ¿qué habilidades necesitas mejorar para conseguir los resultados que buscas? ¿qué hábitos improductivos te están impidiendo conseguirlos? Cuando trates de identificar oportunidades para mejorar, no pierdas el tiempo cultivándote en áreas que no te sean relevantes. En su lugar, concéntrate y construye sobre tus puntos fuertes.”

Tomar notas sobre tus habilidades y experiencias te ayudará a convertir un simple bloc de notas, en un efectivo manual personal.

3. Anota tus objetivos

Estamos más predispuestos a seguir adelante con nuestros proyectos y propósitos si los hemos puesto por escrito. Anota los obstáculos y cómo puedes enfrentarlos. Incrementarás tu ánimo y tu esperanza de éxito!

Escribir sobre tus metas puede hacerte más feliz e incluso más saludable: Escribir sobre tus objetivos en la vida es mucho menos decepcionante que escribir sobre hechos traumáticos, y se asocia con un importante incremento en el bienestar subjetivo. Según este estudio, 5 meses después de empezar a escribir, se produjo en los participantes una interacción significativa entre la escritura y un decrecimiento de la enfermedad comparada con grupos de control.

Todo el mundo sabe que es bueno escribir sus metas y todo el mundo tiene metas entonces... ¿por qué nadie lo hace?

Lo cierto es que hay personas que se lo toman tan en serio, que les aterroriza. No dejes que te intimide. Sólo escribe. Tus metas pueden cambiar pero mientras tanto, te ayudarán a guiar tus decisiones cuando estés perdido.

4. Apunta tus ideas

Muchos de los más grandes genios de la historia utilizaban cuadernos de notas. ¿Por qué? Sencillamente porque sus ideas rara vez, por no decir nunca, surgían de repente. Las desarrollaban con el tiempo, y esta evolución necesitaba ser registrada e ir tomando forma poco a poco.

Este es un extracto de “Zig Zag: The Surprising Path to Greater Creativity”: ”La creatividad empezó a través de bocetos y apuntes en blocs de notas, y sólo después estos dieron lugar a una idea extraordinaria. La única característica que todos esos creativos compartían, ya fueran pintores, actores, o científicos, era la frecuencia con la que volcaban y exteriorizaban sus primeras ideas y pensamientos en bocetos, frases, observaciones surgidas en el momento, trozos de diálogos y rápidos prototipos. En lugar de surgir con un gran salto, las grandes creaciones emergían con zigzags a medida que sus creadores se implicaban en ellas más y más, a través de estas primeas imágenes y bocetos puestos en papel.”

¿Tienes alguna idea? ¿Una buena? ¿Una normalita? No importa. ¡Escríbela! Muchas veces esas ideas normalitas se convierten en grandes ideas dedicándoles el esfuerzo necesario.

5. Escribe sobre lo que te preocupa

Varias investigaciones han demostrado que escribir sobre tus preocupaciones ayuda a verlas con objetividad y serenidad, e incluso a incrementar tu rendimiento a la hora de encararlas.
En un estudio se ofreció a los estudiantes la oportunidad de escribir antes de un examen, el resultado fue que aquellos que tenían un nivel de ansiedad más elevado realizaron la prueba tan bien como sus compañeros menos ansiosos. “Escribir sobre las preocupaciones 10 minutos antes de un examen nivelaba el área de juego, de manera que aquellos estudiantes que generalemente se mostraban más ansiosos durante los exámenes eran capaces de sobreponerse a sus miedos y actuar a la altura de su potencial.” decía Beilock.
¿Los asuntos y problemas del trabajo te persiguen aunque hayas terminado la jornada? La próxima vez antes de marcharte escribe sobre lo que te preocupa y esboza un plan para enfrentarte a ello. Se ha demostrado que hablar con alguien tras haber sufrido alguna experiencia traumática no ayuda. Pero escribir sobre ello si lo hace. Dedicar un tiempo para soltar tus preocupaciones puede convertirse en una gran estrategia, suena divertido no? Anota tus preocupaciones y ponlas a descansar.

6. Escribe sobre tus relaciones

Escribir sobre las relaciones mejora las relaciones:
Escribir sobre las experiencias emocionales está asociado con una serie de resultados positivos. Este estudio extrapoló el paradigma de la expresión escrita al ámbito de las relaciones sentimentales para observar los efectos sociales de la escritura. Durante 3 días consecutivos, una persona de cada una de las 86 parejas participantes en el estudio escribía, bien sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos respecto a su relación, o bien sobre sus actividades diarias. En los días previos y posteriores a haber escrito, se obtuvieron mensajes de las distintas parejas. Los participantes que habían escrito acerca de los sentimientos en su relación estaban significativamente más predispuestos a continuar viéndose con su pareja 3 meses después.

7. Anota las cosas buenas que te ocurren

Habremos oído hablar de esto cientos de veces pero, ¿lo hemos intentado? Martin Seligman, el profesor de la Universidad de Pensilvania que desarrolló esta técnica, se refería a ella como las 3 bendiciones. y se ha demostrado una y otra vez cómo puede ayudar a las personas a mejorar sus perspectivas. Seligman explica en su libro: “Flourish: A Visionary New Understanding of Happiness and Well-being”:
Cada noche de la próxima semana, antes de irte a dormir, siéntate tranquilo 10 minutos y anota las 3 cosas que te fueron bien ese día y porqué fueron bien. Puedes usar un cuaderno o tu ordenador pero lo importante es que tengas un registro físico de lo que has escrito. No tienen porque ser 3 hechos trascendentales en tu vida, simplemente deben ser importantes para ti (mi novio me ha traído mi postre favorito, o mi hermana a dado a luz a nu niño precioso, son igual de válidas). Junto a cada hecho positivo, responde a la pregunta “¿Porque ha sucedido?.
Dale una oportunidad. Es muy fácil y sólo te llevará unos minutos cada noche.

8. Escribe tu propia historia

Reinterpretar los acontecimientos de tu vida como una historia te aporta una nueva perspectiva que puede, no sólo cambiar el cómo ves tu vida, si no el cómo vas a actuar en el futuro. Timothy Wilson, autor de “Redirect: The Surprising New Science of Psychological Change” habla sobre cómo el proceso de escribir nuestra historia puede ayudarnos a mejorar nuestras vidas:
Llamo “story prompting” o “historia estimulativa”, aquella a través de la cual las personas reciben la información que les hace les anima a cambiar la forma en la que se ven a si mismos y las razones de su comportamiento. Un buen ejemplo es el estudio que realicé con estudiantes de instituto hace algunos años (Journal of Personality and Social Psychology, 1982). Los participantes eran alumnos del primer año de instituto a los que no les estaba yendo muy bien. Como parte de lo que ellos pensaban que era una encuesta, los estudiantes leían información en la que se sugería que muchos alumnos podían empezar mal al principio, pero mejoraban al cabo del tiempo. También les enseñábamos vídeos de entrevistas a alumnos de primer y último año que reforzaban este mensaje. En otras palabras, animábamos a los estudiantes a reinterpretar sus problemas académicos y a pasar de la creencia de que nunca podrían manejarse en el instituto, a la visión de que tan sólo necesitaban pillarle el truco. Los estudiantes que captaron esta idea, comparados con el grupo de control que no lo hicieron, consiguieron mejores notas el año siguinete y fueron menos propensos a abandonar los estudios.

Ha llegado el momento de hacerse con un buen cuaderno...

Lee el artículo original en inglés en el blog de Eric “Barking up the wrong tree"