10 pequeños hábitos que te harán más feliz

"La felicidad no es algo que venga hecho.
Proviene de tus propias acciones." Dalai Lama

Tus días no son infinitos, puede parecer un poco dramático empezar así, pero es la realidad. Se  ha calculado que tenemos unos 28.000 días, de los cuales sólo 2.740 son de tiempo libre. Tiene todo el sentido que hagas lo posible para ser feliz la mayor parte del tiempo ¿verdad?

Hay muchos hábitos sencillos que podemos seguir para construir y transformar la felicidad en algo cotidiano. Te ofrecemos 10 hábitos que no requieren mucho tiempo ni esfuerzo y que sin embargo, te pueden proporcionar una considerable paz interior.

Basta con que pongas en práctica uno o dos de ellos, con el que más cómodo te sientas. El primer paso es siempre el más difícil. Cuando lo hayas conseguido, ve a por el siguiente:

Estírate bien cada mañana

Se consciente de todos tus músculos y de cómo los pones en marcha para empezar el día. Siente la vida fluir por cada parte de tu cuerpo, listo para afrontar la jornada.

Pon más consciencia en lo que haces

Disfruta de tu capacidad de sentir cada momento, mientras te duchas, al bajar unas escaleras, al prepararte un café o incluso al pasar junto a un pestilente tubo de escape. Percibe todas tus sensaciones y tus movimientos, observa como ocurren sin pensar nada más que en ellos.

Ayuda a alguien

Cuando te sientas mal o cuando te sientas bien, haz algo por los demás. Si eres capaz de sorprender a un desconocido o de complacer a un conocido, producirás un pequeño destello de felicidad en sus vidas y un fogonazo en la tuya.

Sonríe

Cuando saludes a alguien, sonríe, alégrate de encontrarle. Cuando pidas algo, sonríe por ser atendido. Cuando te pidan algo, sonríe por poder ayudar. Cuando te mires al espejo, sonríe por ser quien eres. Cuando pierdas algo, sonríe por ser más libre. 

Medita 5 minutos al día

¿Cómo hacerlo? Prueba a hacer todo lo contrario de lo que se suponía que era “meditar”: no hagas nada, no pienses en nada. Sólo respira, siente como el aire entra y sale de tu cuerpo y disfruta de la paz que sientes en ese momento. Deja que te acompañe todo el día.

Haz ejercicio

Camina, corre, nada, baila, juega al fútbol, practica yoga... Ve poco a poco y sin agobios. Tienes miles de opciones, prueba alguna y cambia si no te gusta. No tienes nada que perder y todas ellas te harán sentir tremendamente vivo. 

Alza la vista

En la calle, mientras caminas, corres o estas en el metro, cada vez que seas consciente de que tu mirada se posa en el suelo, yergue tu cabeza de nuevo y contempla el mundo a tu alrededor. Observa como tu humor cambia y una sensación de optimismo empieza a invadirte.

Escribe 10 minutos al día

Piensa en lo mejor del día, algo por lo que estés agradecido, una lección aprendida... Condénsalo en una frase que en el futuro te guste volver a leer y siéntete orgulloso de tu pequeña hazaña. Estás escribiendo tu historia.

Duerme bien

Las horas de descanso afectan a tus relaciones, a tu actitud y condicionan todo tu día, pueden volverte irascible, hacer que te sientas apagado o completamente pletórico. Dale a tu cuerpo y a tu mente las horas de descanso que necesite, se lo ha ganado.

Haz algo inesperado

No esperes que las cosas cambien sin más, provoca el cambio. Sal de tu zona de confort y sorpréndete a ti mismo. Una conversación en la cola de siempre, una nueva ruta al trabajo, cogiendo un libro y apagando la tele... No hay cambios sin importancia, todos pueden conducir a un gran descubrimiento.

 

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